1. Busco un buen café. Compro café arábica en grano de las mejores procedencias y calidades y lo guardo en un lugar fresco y seco

2. Siempre muelo mi café, para mantener el sabor y el aroma. Sólo muelo lo que voy a usar

3. Preparo mi cafetera. Debe estar limpia y seca. Utilizo agua buena y baja en sodio. No dejo que al agua hierva, ni que supere los 90 grados

4. Antes de servir mi café lo remuevo en la cafetera para que en todas las tazas la concentración de café sea la misma